07 julio 2019

Siempre







La tarde gris terminó.
En mi mente el temporal de imágenes y ficticias situaciones 
se interrumpió cuando, de pronto, 
un puntito de luz que se coló por la ventana 
rebotó en el piso de tablas 
en el mismo lugar en que se había adherido mi mirada.

Cambió el temporal. 
Llegaron la brisa y el rocío fino del mar a mi cara 
y el sol y el calor de la arena blanca y fina  a mi entorno.

En mi ser  la congoja viró hacia  alegría  
y  se llenó mi animo de energía 
y mi musculatura de tono  
y mi rostro de sonrisa.

El aire llenó mis pulmones 
y lo sentí difundir hasta la punta de mis dedos.
Busqué rápido mi diario virtual para volcar  allí 
la emoción que me embarga
y que quiero  retener para que sea eterna.

Volverán  tardes grises. Lo se.
Que mas quisiera que no.

Pero  buscaré cada vez a esa luz
que colada como rayo  por mi ventana
encontrará mi mirada  y mas que eso
mi alma.


FEBRERO 2026